martes, abril 24, 2012

Arriba no es abajo, no-ingreso no es gasto


Es una metáfora de lo que nos está pasando. Al igual que el conductor que, esta mañana, en París, se ha metido en una boca de metro creyendo que era la entrada de un aparcamiento, así nuestro gobierno (quiero decir "su" gobierno) sigue llevándonos a la ruina, corriendo como un pollo sin cabeza ni objetivo. 

Foto: lemonde.fr

La algarabía concertada de ministros y portavoces sigue insistiendo en que todo es culpa de los socialistas, abrumándonos con cifras sin sentido o mentirosas.
Naturalmente, nada dicen de los hechos constatables; por ejemplo que -según ha informado el Banco de España- el 90% de la desviación del déficit del Estado en 2011 se debió a la bajada de ingresos. Con el desempleo masivo y lanzado a tope, el descenso en la capacidad de compra de los ciudadanos y la caída de la actividad económica que esto supone, el futuro es de menos y menos ingresos, o sea, más déficit.
Intentar frenar esta espiral con más y más recortes es, sencillamente, suicida. Además de inútil.

jueves, abril 19, 2012

Cádiz, 1937: "Lunch" para invitados y "menú" para los pobres

No me resisto a transcribir el "Hace 100 años" que hoy publica el Diario de Cádiz, un atisbo de cómo era la ciudad durante  la guerra civil:

"Con gran solemnidad ayer se inauguró el cuartel de flechas de Falange Española de Cádiz, situado en la antigua plaza de Viudas. Para la ceremonia todos los flechas de la provincia se concentraron en la plaza de San Antonio, donde se había instalado un altar portátil. Las autoridades civiles y militares acudieron a la misa de campaña celebrada en San Antonio. Finalizada la misa, las fuerzas juveniles de Falange desfilaron marcialmente ante numeroso público.

Posteriormente se procedió a la bendición del nuevo cuartel de flechas, cuya madrina es la hija del gobernador civil de la provincia. El cuartel dispone de comedor para flechas pobres, biblioteca, cocina y otras dependencias. Hablaron el jefe local de flechas, Díaz Ezquerro y el jefe de centuria, Evelio de Ingunza.

Finalizados los discursos se sirvió un lunch para los asistentes y los flechas pobres almorzaron un menú preparado por el jefe de cocina, Melquiades Brizuela".